Josep LLobat era un hombre tranquilo y fue despedido por sus amigos porque se iba a comer macarrones todos los sabados, una vez despedido se dirigia a su coche con el fin de ponerlo en marcha para poder llegar a su estimada en la cual sus congeneres le estaban esperando con un plato de macarrones por cabeza en la mesa.
lunes, 4 de febrero de 2008
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